Más alla de la anorexia.


miércoles, 23 de abril de 2014

Hoy, un día más.

No tengo demasiado que decir.
Quizá por la falta de tiempo, quizá por la falta de privacidad.
Pero estoy aquí fielmente para hacer el recuento del día.
Caminé 40 minutos, e hice otras pequeñas caminatas a lo largo del día.
En la mañana consumí un paquete de galletas integrales (246 calorías) y un yoghurt griego. (129 calorías)
Por ahí del mediodía. 
Salí de casa y fuí al restaurant. Cuando llegué cené un yoghurt bajo en grasa (65 calorías) y una ensalada mediana. Eran entre las 8 y 9 de la noche.
Te enumero los ingredientes de la ensalada. No querrás que pase por alto nada;) 
-Espinaca, a llenar.
-Tomatitos y fresas, cortadas.
-Un puño de aceitunas cortadas.
-Un pellizco de fugazetta (cebolla con saborizante).
-Un poco de queso de cabra, como 10 gramos o 20.
-Una tajadita de champiñon portobello.
Aderecé con un toque de soya. No mucho. Fuera de las verduras, lo demás lo añadí en cantidad mínima, y chequé su contenido calórico, obviamente heheh♥
Mi café y mis 2 litros de agua como de costumbre.
En total fueron cerca de las 500 calorías, tomando en cuenta que mi consumo de verduras y fruta es libre:)
Es todo, como te dije, el tiempo es limitado. Y mi privacidad, insisto, también.

Lizz.

lunes, 21 de abril de 2014

Tropiezos y fracasos.

Vengo frustrada, aquí, frente al ordenador, después de un día estresante, desagradable.
No me gusta mucho tener que mencionar esta clase de palabras. Me deprimo más. Me hundo un poco más.
En la mañana desayuné 2 tajadas de pan integral. Y mi taza indispensable de café.
Por ahí del mediodía tomé un paquete de galletas integrales y un yoghurt pequeño como almuerzo.
Me senté a la mesa con mi novio. Todo fluía normal.
Después de un rato tuvimos un percance; dejé un par de galletas en el platito y el yoghurt a medias.
Terminaron en el aire. Cuando el estaba a punto de irse se lo arrojé. Y fui y me encerré al sanitario.
Entre a la regadera, con todo y mi ropa, mientras él intentaba abrir la puerta hasta que le quitó el seguro y entró. Discutimos... Hasta que herví en coraje y le dí una bofetada.
Cuando todo esto pasó y estuve sola vomité todo.
Tardé bastante, detesté hacerlo mientras estaba desnuda y totalmente húmeda. Es más sencillo distraerme o pensar en otras cosas cuando estoy de pie frente al váter.
Fué muy incomodo cuando salí.
No tenía nada en especial que hacer hoy. Cancelaron la reunión en el centro comercial y estaba libre.
Me senté y dije, ¿Porqué mierda tengo que quedarme aquí?
Me alisté para salir al parque central. No sé qué me dió que tuve tantas ganas de caminar.
¡Pero eso es genial! Porque, ya estuve mucho tiempo aquí encerrada!!!
Necesitaba un poco de sol... Me encanta ver el sol, cuando está a punto de ponerse así que...
Que mejor que mejor.
Me llevé la mochila y caminé hasta el parque. Estuve caminando como media hora, luego entré a la biblioteca, y después otra media hora, antes de que cerraran. Me sentí bastante fatigada.
En un momento llegué a sentirme muy deprimida.
El camino de regreso fue funesto. Incluso me harté de la música. Y eso es extraño. Muy extraño.
Ya no quise escucharla. Quizá la gente pensaría que estoy desquiciada de verme por la calle hablando sola.
Y llorando. Mi alivio es que estaba oscuro y no se distingue mucho... Me alegro de que llegué.
Antes de ir al parque ingerí un banano.
Recién llegando fuí a la tienda y compré un yoghurt bajo en grasa (129 calorías) y una barrita integral (140 calorías).
Sumo un total de 349 calorías. Lo demás lo boté. Mis 5 cafés diarios y 2 litros de agua. ¿Síp?
Hoy pensé más que nunca en el pasado. Cuando fuí a la biblioteca elegí una enciclopedia de alimentación.
No pude evitar pensar tantas cosas.
Es terrible.
Pero, ¡Vamos, Lizz! Sé que podemos hacerlo.
Bien, es todo por hoy, ya se verá mañana.

Buenas noches♥







domingo, 20 de abril de 2014

La nota que no fue creada nunca.

Quizá no es el mejor momento para hacer esto.
Pero sé que necesito hacerlo.
Aveces creo que es mejor guardar silencio. O al menos, de no ser así, gritar en aquellos lugares en los que sólo escuchas el eco ahogado de los sonidos.
Porque créeme, me parece casi imposible no abrir la boca sin explotar. Por eso, en ocasiones prefiero simplemente tragarme las palabras.
Abrí este blog para expresar lo que cada día se queda en el olvido; para desahogar todo aquello que alojo en alguna parte dentro mi interior oculta. Para que nadie se entere.
Y hoy sólo quiero que tú lo sepas.
Un respiro, al fin.
Admito que no soy buena en esto. Es curioso, porque la mayor parte de mi vida me dediqué a escribir en hojas sueltas, en cuadernos viejos. 
En fin, no quiero dar muchos detalles de esto.
Tal vez ahora tenga que hablarle al espacio, al aire, y no a las hojas.
Ah, lo olvidaba. Hoy decidí empezar con un poco de régimen, para estar algo preparada para mañana.
Hace varios días no he vomitado. Sabes lo desgastante que es.
Bien, mañana empiezo:) No tengo mucho que decir ahora, supongo que cuando me encuentre completamente sola tendré un poco más de libertad para escribir ampliamente.